
- 7 Comentarios
- Diseño
- 25 noviembre 2005
El diseño y el sexo ·
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Con el diseño comercial pasa como cuando haces el amor. Tienes que disfrutar tú, pero también tu pareja. Al hacer un proyecto hay que pasárselo bien, pero también tienes que pensar en que le guste a tus clientes, al consumidor. Con el arte no ocurre así. No se puede crear pensando en los demás. El arte es como masturbarse. Sin embargo, el diseño experimental está entre el arte y el diseño comercial. Es como el cibersexo. Proyectas algo para ti, pero siempre hay alguien detrás deseoso de disfrutarlo.
Hiroshi Tsunoda, en declaraciones a la revista Diseño Interior (nov 2005)
Las palabras de este diseñador japonés me confirman alguno de mis más viejos prejuicios: esos diseñadores que se creen artistas tienen un problema grave con el onanismo. Señores, como reza un famoso blog anglosajón, WE-MAKE-MONEY-NOT-ART!
Comentarios cerrados
Es una vieja discusión. En la actualidad, algunos blogs de diseñadores puede que parezcan demasiado ‘autoreferentes’, pero, mal que mal, son blogs personales.
Parte del problema también está del lado de los clientes, que pueden aprobar desde mosntruosidades, hasta arte abstracto :p
La eterna polémica, sí. Yo me refería al mundo del diseño más en general que al de los blogs de diseñadores… aunque ahora que lo dices, es cierto que también hay algún blogger famoso con bastante afición al onanismo :D
Pues a mi me parece clarificador en este sentido: separa al Diseño (excepto el experimental) del Arte. Para mi Diseño y Arte son dos cosas totalmente diferentes. El Diseño, a veces, se alimenta del Arte, pero el Arte es en sí mismo el principio y el fin. No tiene porqué agradar o disgustar. Se supone que un artista es “onanista” en este sentido.
Claro que también estoy hablando de la época actual. Me explico. Creo que los diseñadores somos grosssssso modo los herederos de los artistas antiguos. En fin, que hace muchos años, hasta finales del XIX, la mayoría de, digamos por ejemplo, pintores ejecutaban cuadros para alguien(retratos, “fotos” de familia, escenas típicas de algún oficio) o algunas instituciones (sobre todo la iglesia que “pintaba cuadros” para enseñar a los iletrados las Sagradas Escrituras). Y de modo anecdótico dichos artístas tenían sus proyectos personales en los que es explayaban a sus anchas.
Los diseñadores actualmente damos respuesta
en mi caso que soy grafistaa los “problemas” de comunicación del cliente. Él viene, me explica una cosa y yo trato de arreglarlo con mis savoir faire en temas de comunicación y el saber hacer del cliente en temas económicos (=relación).Txarly, no quiero sonar pretenciosa, esto es una grandísima generalización y como tal puede estar errada de antemano. Agradecería que me lo dijérais.
Otra cosa son los proyectos personales (artísticos, literarios o lo que sea) que yo tenga para mi misma. Si es que los tengo. Aquí no debería pensar en si va a gustar o no, si va a ser vendible o no, etc… Vamos que en sí mismo su mera ejecución ya me debería procurar placer (=onanismo).
Uy, qué rollete ontológico. Desde luego estoy con el blog “We make money, not art”. Odio profundamente a directores de arte que van de artistas a lo Picasso y de redactores que se creen Cervantes. Oj, me sacan de quicio. ¿No se darán cuenta de que lo que hacen-hacemos- es diseño?
Otra cosa y lo dejo: ¿Y cuando el Diseño traspasa las fronteras del mismo y se convierte en Arte? Fíjense en, por ejemplo, la silla BKF o Butterfly, o el Pop Art viéndolo desde el otro lado (uf, a lo mejor no es un buen ejemplo, pero..).
Ya, ya. Bórralo si quieres, Txarly. Lo entenderé. ;) Besitos. C.
No sé, yo soy usuaria, no diseñadora. Sufro todos los días en mi escuela el disponer de unos bancos “monísimos” pero que van mereciendo apelativos tan cariñosos como “silla de montar del ginecólogo”. Es un banco que literalmente “te echa”: tanto el asiento como el resplado están curvados de forma que no te recogen, te explusan….
No me meteré con las cualidades artísticas del banco, sólo que no sirve para sentarse en él. Y que en su día ganó un premio nacional de diseño :-(
Insisto, los pobres usuarios agradecemos más algo que cumpla con “su misión en la vida” :-) aunque sea feote… Ya, por supuesto, si es estético que quieres que te diga… ¿miel sobre hojuelas, no? :-)
En eso radica la dificultad, equiparar ‘estética’ y ‘funcionalidad’.
Calamity, cómo voy a borrar tu comentario??? Debería darte un premio, porque creo que es el comentario más extenso que me han hecho desde que monté la cosa esta del blog (gracias!). Además, estoy de acuerdo en todo lo que dices, y no es por hacerte la pelota. Yo no lo habría explicado mejor :)
Servidora, esa cosa que adorna los pasillos de la UJI (y que algunos se atreven a llamar banco) fue merecedora de un premio nacional de diseño??? Como diría aquel, amos, no me jodas! En clase de ergonomía nos lo ponen como ejemplo de cómo no se debe diseñar NUNCA un asiento.
Y coincido con Roberto: estética y funcionalidad no tienen por qué ser términos enfrentados. Es más, yo creo que los objetos funcionales son de por sí estéticos… al menos, suelen serlo-
En fin, menudas disertaciones más sesudas nos están saliendo, amigos! Y pensar que yo había colgado el post porque me hacía gracia lo de la masturbación y el cibersexo… ;)
ummm molt bo! lástima no saber inglés por que lo de WE-MAKE-MONEY-NOT-ART! tiene muy buena pinta… próposito para el año que viene (como todos los años) aprender inglés.
Saludos!